En esta ocasion y a propósito de la actualidad de sus ideas, hemos retomado un fragmento del discurso del hoy Rector de la Universidad Jorge Tadeo Lozano; invitamos a nuestr@s lector@s a remitirse al texto completo. "Ante la insensatez de los grupos armados ilegales, su proclividad al terrorismo y su irrespeto a los derechos humanos, con el fin de implantar una alternativa política que recuerda el corte estalinista, el gobierno no debe reaccionar presentando una propuesta autoritaria cuyo espíritu hacer recordar algunos movimientos europeos de los años 30. Si Alemania ante la caótica e ingobernable República de Weimar hubiera optado por la democracia y no por el nazismo, el mundo se hubiera ahorrado un desangre. La defensa de la democracia no se debe hacer limitándola, por el contrario debe hacerse con mayores niveles de libertad y tolerancia. Una consecuencia de la democracia es el monopolio de las armas en manos del estado, pero como equilibrio exige que estos deben estar subordinados al poder civil y controlados por organismos independientes del ejecutivo. Las recientes elecciones muestran que es posible encontrar, al amparo de la constitución de 1991, espacios democráticos, que demuestran la inutilidad e injusticia de las luchas armadas. Cada vez toma más fuerza el concepto que el tableteo de las ametralladoras no deja oír la voz de la oposición. La posibilidad de ir avanzando hacia un país más equitativo y democrático exige que se abandone el concepto de combinar el quehacer de la oposición con la lucha armada. Ante la dicotomía Autoritarismo o Estalinismo la sociedad puede rechazar esta alternativa y optar por la democracia.Causa temor, terror y alarma que quien ostenta la más alta autoridad del Estado manifieste que quien no avale sus tesis es cómplice del terrorismo. Estas afirmaciones podrían estimular a cualquier insensato a eliminar físicamente a los opositores, creyendo equivocadamente congraciarse con el gobernante. Como no recordar el drama de T.S. Eliot "Asesinato en la Catedral" en la cual unos áulicos caballeros asesinan al Arzobispo de Canterbury, porque este, en palabras del rey, estaba poniendo en peligro su concepción del reino, al oponerse al debilitamiento de los poderes locales. Era claro que la idea del rey no era que se asesinara a su amigo Thomas Becket, pero sus imprudentes palabras desencadenaron la tragedia.
El país no puede aceptar la polarización que quiere imponerle autoritarismo o terrorismo. Aquí también la democracia es una mejor opción. El terrorismo busca acabar con la democracia, la respuesta del Estado no puede conducir a una tal restricción de las libertades que al final conduzca, paradójicamente, a triunfar las tesis de quienes se oponen a la democracia. La legitimidad de la mayoría para ejercer el poder exige un respeto total a la oposición, así, en aras de la equidad debe ofrecer al tiempo más que proporcionarles en los medios de comunicación, financiación de las compañías para tratar de equilibrar el poder económico de la administración que puede ser proclive a perpetuarse en el poder empleando como propios dineros del Estado, al confundir los intereses de la administración con los de la comunidad.
La tentación al unanimismo es difícil de detener, empieza con un discurso del siguiente corte: “si más del 80% …”(cualquier otra cifra es válida) porque hemos de oír o tolerar el escaso 20%, luego sigue estrechándose al círculo, y por qué aceptar entre los que quedan, a quienes no estuvieron desde el principio con nosotros, o a quienes se atreven a no aceptar las directrices de los más cercanos a la corte. Pasa luego por unas ideas del estilo ¿para qué rodear de garantía a minorías que platean diferentes opciones sociales, políticas o sexuales? ¿Por qué aceptar a quienes hablan de país y no de patria o a quienes no usan una pulsera tricolor?
Estanislao Zuleta expresa esta idea en forma impecable: "En lugar de discutir un razonamiento se le reduce a un juicio de pertenencia al otro - y el otro es, en este sistema, sinónimo de enemigo -, o se procede a un juicio de intenciones. Y este sistema se desarrolla peligrosamente hasta el punto en que ya no solamente rechaza toda oposición, sino también toda diferencia: el que no está conmigo, está contra mí y el que no está completamente conmigo, no está conmigo. Así como hay, según Kant, un verdadero abismo de acción, que consiste en la exigencia de una entrega total a la causa absoluta y concibe toda duda y toda crítica como traición o como agresión".
"Lo difícil, pero también lo esencial es valorar positivamente el respeto y la diferencia, no como un mal menor y un hecho inevitable, sino como lo que enriquece la vida e impulsa la creación y el pensamiento, como aquello sin lo cual una imaginaria comunidad de los justos cantaría el eterno hosanna del aburrimiento satisfecho."
Foto: voltairenet
No hay comentarios:
Publicar un comentario